La start-up alemana Ecoworks diseña un revestimiento prefabricado para aislar de forma sencilla edificios instalando una suerte de segunda piel.

Contra las bajas temperaturas del invierno y el calor sofocante del verano, la eficiencia energética es una cuenta pendiente en muchas casas. Los inmuebles de nueva construcción apuestan por nuevas técnicas de pintura en la fachada o innovadores ladrillos que permiten aislar mejor las casas. Sin embargo, grandes ciudades en España como Madrid y Barcelona agrupan miles de viviendas antiguas cuya restauración es costosa y compleja. Desde Nueva York o Berlín llegan alternativas para rehabilitar edificios en poco tiempo y reduciendo su consumo eléctrico hasta un 90%.

La Unión Europea establece que los edificios son responsables del 40% del consumo de energía y el 36% de las emisiones de CO2 en el territorio de los 28 países miembros. Este gasto se pretende adelgazar renovando el 16% de los edificios con peor rendimiento para 2030, pero aunque la primera idea sea demoler los viejos para construir unos nuevos más eficientes, este proceso también supone un gasto para el medioambiente y los propietarios de las viviendas demasiado elevado. 

La solución más directa parece ser la propuesta por empresas como Ecoworks, una start-up berlinesa que promete acelerar la rehabilitación de los edificios con una cubierta prefabricada a medida y energía solar para proveer al nuevo sistema de calefacción. Su sistema ha conseguido reducir la demanda de energía entre un 85 y un 90% instalando en pocas semanas esta segunda piel en cuatro proyectos diferentes.

Como ejemplo está el bloque de viviendas de Mönchengladbach en Berlín, cuyo cambio exterior se puede apreciar en la imagen. El resultado de toda la obra, según los datos aportados por la empresa, es una reducción considerable del gasto energético de los inquilinos. Si antes consumían 292 kWh/m2 al año, ahora el gasto estaría en solo 22 kWh/m2 al año.

Segunda piel

El proceso consta de varios pasos en los que la tecnología de vanguardia está muy presente. La empresa comienza diseñando las nuevas cubiertas con el cambio de estilo que va a adoptar el edificio, para ello se hace un escaneo 3D de todo el complejo. El objetivo es generar un gemelo digital de la construcción sobre el que planificar la reforma.

Con el diseño ya terminado, se fabrican todas las piezas. Esta segunda piel prefabricada incluye ventanas, ventilación, calefacción y las tuberías de agua caliente. El tiempo de fabricación es mínimo gracias a la automatización de gran parte del proceso con robots. También la instalación es rápida, según su director general, Emanuel Heisenberg, solo se necesitan 20 minutos para instalar un panel en la fachada.

Los paneles se fabrican con celulosa y madera. Su construcción en fábricas, previa a la instalación, el 80% del trabajo se realiza en las fábricas. Así se minimiza el impacto de la reforma en la vida de los inquilinos, que pueden ver en dos o tres semanas terminada su ‘nueva’ casa.

En el caso de Mönchengladbach la fachada se cubrió con módulos prefabricados de 32 cm de grosor. El revestimiento eran placas de fibrocemento que imitaba la madera. Las ventanas se sustituyeron por marcos nuevos de mejor calidad y con persianas eléctricas como protección solar, en Alemania empiezan a valorar lo que en España se considera desde hace décadas un elemento imprescindible en cualquier casa.

Para reformar el tejado de estos 50 bloques se desmontó el voladizo y repararon las zonas deterioradas. Además de instalar los elementos prefabricados, se cubrieron con módulos fotovoltaicos por ambos lados para recibir luz solar desde todos los ángulos a lo largo del día.

Bombas de calor y más metros

Las placas solares nutren a la nueva bomba de calor que ha sustituido al sistema de calefacción por gas en el sótano. El techo de esta estancia inferior se ha reforzado con aislante de lana mineral de 160 mm.

Además de reforzar la protección de los edificios contra las inclemencias climáticas de las distintas estaciones, esta empresa ofrece también la posibilidad de ampliar el espacio habitable añadiendo plantas al edificio. Como muestra el proyecto de reforma en la calle Buckenhofer, el edificio pasó de tener cuatro plantas a cinco, con terrazas exteriores y otros elementos nuevos.

En este proyecto, los 23 bloques sumaron a la energía generada en los paneles solares del nuevo techo, electricidad limpia comprada a una empresa externa, asegurándose una reducción mayor de la contaminación producida al año. Los costos energéticos se han rebajado en 9.700 euros, indica Ecoworks.

La empresa ha realizado hasta el momento cuatro proyectos, pero tiene la intención de renovar hasta 850 apartamentos en el próximo año. En 2024 Ecoworks prevé expandirse a otras partes de Europa, como Austria y Suiza, donde existe un amplio número de bloques de apartamentos construidos entre los años 1950 y 1980, como los que ha estado rehabilitando en su país de origen. Con este ritmo de trabajo aspiran a ahorrar una gigatonelada de emisiones CO2 hasta 2045.

Fuente: https://www.elespanol.com/omicrono/tecnologia/20240205/revolucionario-aislante-ahorra-energia-combina-placas-solares-bomba-calor/827667444_0.html